12.6.10

La lógica binaria

Por Ricardo Gutman

Pero mirá que me esfuerzo,  por más que mi naturaleza me llame a hacer lo contrario,  trato y trato y trato y cada vez  me cuesta más. Crecer implica hacerse cargo, entender que las cosas que nos pasan no porque una mano negra, el azar o el destino maldito se confabulan en que las cosas sean diferentes a lo planificado, a lo esperado, a lo deseado. Crecer, a mi humilde entender, es aprender que las cosas pasan por obra y omisión nuestra, nadie tiene la culpa más que yo de lo que me pasa. Por eso crecer es difícil y doloroso, es asumirse culpable y casi nadie quiere reconocerlo. 
Lo aprendí, lo asimilé y me hizo mal. Pero lo entendí. Y hoy quizás he llevado esa actitud hasta el extremo de pensar que no son los demás, que soy yo el que no logra adaptarse. Que algo debe pasar en mí que no entiende como viene la cosa. Debo ser yo, no los demás, el que está loco, el que no encaja, el que ve otra cosa. Y eso me hace pensar que cada vez estoy más solo. Quizás peque de exagerado al decirlo, quizás no sea el único, estoy seguro de que no, pero si hay otro al que le pasa lo mismo lo más probable es que, al igual que quien suscribe, tienda a aislarse. Por inercia, por cansancio, por hartazgo, por recurrente. Es que es la misma situación siempre, en todo lugar. Y ya pudre. Y yo ya no me callo. Y así me va.

Ocurre que marginarse nunca es bueno. Seductor quizás, cómodo también,  tentador seguramente, pero nunca bueno. Es precisamente esa marginación la que coloca a la persona en riesgo real de aislamiento ante el contexto, ante la dinámica de las cosas. La realidad es una cosa externa que uno interpreta y construye, lo cual no quiere decir que necesariamente sea así. Convencerse de que infaliblemente es así es demasiado peligroso.  Esa posición de superioridad asumida sobre el resto, la de creer que los demás se equivocan en lo que piensan y que uno la tiene clara bien puede llevarnos a los extremos más grandes de la imbecilidad, no sólo por la caricia ególatra sino por la ignorancia solapada. Es, ante todo, la respuesta fácil lo que seduce, la chicana barata. Lo peor es que el imbécil nunca se da cuenta de su imbecilidad. 
La tan mentada Resolución 125 primero  y la Ley de Servicios Audiovisuales después lograron instalar en la agenda de los argentinos el debate político como nunca antes este servidor en sus 29 años de vida había visto en este país. Pero también han logrado polarizar las posiciones a la hora de debatir a extremos que rozan la intolerancia, cuando no la sinrazón. Llegado el caso, no se puede ni opinar. Y si se opina desde un lugar el otro, que no está de acuerdo con lo expuesto, ataca la mayoría de las veces con la intención de defenestrar  y desacreditar al adversario. Y no es por pasión que se defienden las posiciones, sino más bien resentimiento el que se expone.  No es que ocurra esporádicamente, preocupa verlo todos los días, a cada momento, en el super, en la carnicería, en el banco, en los bares. 
Para personas como quien suscribe, que durante su vida han tratado de encontrar y construirse una identidad política más allá del peronismo y sus condicionamientos de cara al resto, resulta extremadamente complejo discutir en estos términos, en estas condiciones. Cualquier opinión es susceptible de ser atacada, etiquetada y vapuleada. No es eso lo que me inquieta, ni siquiera me incomoda, es el hecho de no poder exponer ni plantear una posición alterna sin ser objeto de calificaciones permanentes, de identificaciones maniqueas y binarias. O estás de un lado o estás del otro parece ser la lógica. Es eso lo que me enerva, no el hecho de defender una posición política, cosa a la que estoy acostumbrado y que es lo que quizás más exaspera a mis interlocutores circunstanciales. No todo es como se ve y las cosas siempre son más complicadas de lo que parecen. 
En repetidas ocasiones se torna imposible hablar de manera razonable, dentro de los cánones civilizados de una discusión. Muchas veces he caído en esa trampa y cuando doy cuenta del engaño ya no puedo salir. Tanto de un lado como del otro. Cuando marco alguna deficiencia del gobierno como por ejemplo las deficiencias en cuanto a la política minera y la vista gorda con los movimientos financieros los kirchneristas me tratan de funcional a la derecha, cuando defiendo la Asignación Universal por Hijo  o los fondos jubilatorios en manos del estado los que apoyan al Grupo A me tildan de apoyar el clientelismo, adornado a su vez de muchos epítetos discriminatorios hacia los beneficiarios de la asignación que no proferiré en estas líneas. Y eso que no voy más allá. No me interesa contarle las costillas a nadie porque llegado el caso no sirve. Lo más preocupante  es que cuando escucho a mis interlocutores percibo a los medios de comunicación entre las líneas de sus palabras, en la estructuración de su pensamiento.
El conflicto de intereses entre el gobierno nacional y los medios de comunicación masivos, focalizados en Clarín, se palpa en la calle, en los argumentos de las personas para debatir, en las perspectivas asumidas a la hora de manifestarse. La asimilación de los medios en las lógicas discursivas de las personas es tanta que al escuchar hablar a alguien uno ya sabe, o al menos intuye, que medios consume esta persona. Es que en esta necesidad de tomar parte el conjunto busca argumentos en los medios cuando debería buscarlos en la política. Y eso debiese preocupar a los políticos, que ni se mosquean, evidentemente subyugados a los intereses económicos de tal o cual empresa, pobres peones mediáticos conscientes de su imposibilidad de llegar a la gente, de ser efectivamente representantes, sin televisor mediante.
No está mal ni es incorrecto tomar posición ante las cosas, es absolutamente necesario. Lo incorrecto (o lo inmoral, al decir de Oscar Wilde) es que te digan que es lo que tenés que decir. No importa si es 6-7-8 o Bonelli y Sylvestre, no importa, lo central a la hora de plantarse es tener argumentos propios producto del análisis de la realidad. No se puede ser promiscuo en esos aspectos porque si no se está sujeto a la línea editorial de una empresa que tienen intereses económicos bien definidos. No se puede ser oficialista hoy y opositor mañana. No es que no ocurra, es que no debiese ocurrir si se tuviese una pizca de honor. Si aseguro que gana Néstor en el 2011, Néstor, Cristina o el nombre que sea dentro de Frente para la Victoria no quiere decir que soy kirchnerista, quiere decir que como van las cosas, con esta oposición insulsa e inservible, sin ningún referente decente, que pretende “jerarquizar el Congreso”,  que no marca agenda con mayoría y sin ningún plan de gobierno diferente al de Carlos Saúl, el FPV tiene las presidenciales mucho más accesibles. 
Ser alterno, prescindir de las mayorías circunstanciales, no quiere decir no tener identidad, evitar ser parte de lo que te rodea. Tampoco otorga autoridad ni suficiencia, la realidad se encarga de mostrarte tus errores. Etiquetar es ser funcional. Pertenecer, sentirse parte de un proyecto, es diferente. Es la lógica la diferencia. Una cosa es la política de unidad básica y otra cosa es intentar analizar, entender la política desde los hechos políticos visibles. Definirse políticamente es necesario para cualquier individuo, pero alienarse también es alarmante. Quita perspectiva. Pero no se puede andar toda la vida desde el no lugar, alguna vez hay que jugarse. Y nunca me jugaría por Macri, por ejemplo. No tengo nada en común con Macri. Ni con De Narvaez. Ni Carrió. Mucho menos Duhalde.  ¿Reutemann? No de nuevo. ¿Cobos? Ya voté a De la Rúa una vez, dos veces el mismo error no hablaría bien de mí. ¿Cristina? No me cae mal. ¿Sabbattela? Ojalá alguna pueda votarlo. Cada vez quedan menos opciones y las opciones que se eligen hablan de quienes somos. 
Dicen que vivimos en tiempos de crispación. Dentro de este contexto tan revuelto y agresivo, la tentación de aislarse, de marginarse, crece segundo a segundo. No se puede pelear con todos todos los días pero tampoco se puede dar crédito y dejar pasar afirmaciones descabelladas soltadas en cualquier lugar sin la más mínima consciencia de la gravedad de lo dicho. “El problema es que te ponen entre la espada y la pared” me dijo un amigo mientras soltaba el humo de su cigarrillo con el suficiente hastío. He ahí, quizás, el quid.  Es, al fin y al cabo, una cuestión de percepción. Para el que te pone entre la espada y la pared existen la espada y la pared. Para mí existe solamente la espada, venga del lugar que venga. La pared no existe. De hecho, ni siquiera la siento.


10.6.10

Sonia Alesso en San Cristóbal

Ricardo Gutman

Sonia Alesso estuvo en la zona con motivo de las elecciones del próximo 16 de junio recorriendo escuelas en San Cristóbal y Ceres y brindó una conferencia de prensa durante la mañana del martes a los medios de San Cristóbal. En líneas generales la conferencia se puede consultar acá , para algo mucho más específico aquí les dejo el audio de la conferencia.

6.6.10

Santa Maradona pide fútbol

Ricardo Gutman

No recuerdo las veces que le pedí al Tano que cambie de canal, que por favor no lo dejase en una señal de noticias. En todas pasan lo mismo. Terminé mi café y cuando terminó Capusotto salí del Drugstore rumbo a Peko´s,  hastiado de los relojes en cuenta regresiva. Ni siquiera hablan de fútbol. Muertos y accidentes coronados de los relojes en cuenta regresiva al día D. Camino al bar las vidrieras se han vestido de banderas, cintas, escarapelas y pelotas celestes y blancas. Y por donde pasás relojes en cuenta regresiva. Canales de televisión, páginas web, mensajes en el celular, radios, todos con la cuenta regresiva al comienzo del mundial.  A medida que pasa la gente se va dando cuenta de que está más cerca. Adentro del bar nadie habla de fútbol, están remodelando, pintando, revocando en cuenta regresiva para el sábado reabrir  y no están para hablar de fútbol. El tiempo corre por cosas más importantes.
No entiendo bien que pasa pero salvo en Peko´s todos quieren el mundial. Fiebre de mundial.  Y Santa Maradona pide fútbol. Ya no se puede ver la tele de tanta temperatura. La golosina del mundial, los televisores del mundial, las pilas del mundial, las heladeras del mundial, los canales del mundial, los chicles del mundial, las promociones del mundial,  los desodorantes del mundial, la pelota del mundial, las gaseosas del mundial, los autos del mundial, la vacuna del mundial, los grupos en facebook del mundial, los DVD del mundial, los celulares del mundial, los sponsors del mundial, la televisión satelital del mundial. Y los relojes en cuenta regresiva. Y los periodistas deportivos deambulando por Sudáfrica tratando de justificar tanto tiempo de rosca para estar en la competencia.
Andan con el rostro cortado. Ya no es USA 94, esos tiempos en que los jugadores de la selección se calzaban una gorrita y daban notas a cualquier hora por unos cuantos billetes verdes. Y ya no saben que hacer. Y hablan del mundial pero no de fútbol, se hacen notas entre ellos, encuentran barras bravas y por cada pastizal sudafricano hay un elefante rosado. Entonces buscan cualquier cosa para publicar.  Grondona le pasa factura al Diego. Recurren al Twitter de Agüero. Recurren al Twitter de Mascherano. Que Mascherano sale a desmentir vía Twitter de Agüero que él no tiene Twitter. Por ahí anda el sudafricano cadete de un hotel que sabe más de fútbol argentino que los mismos periodistas argentinos que no son capaces de explicarle porque Riquelme no está en la lista. Y cuando habla Santa Maradona les registra tres frases y los deja contentos. Pero siguen  preocupados por el tobillo de Messi. Que si Higuaín o  Milito.  Que los brasileros no están muy preocupados que digamos por Argentina. Garcé trae alfajores.  Y el infaltable clásico documental de Héroes por Volver y alguna cosa más como movileros burlándose del resto de las personas que andan en los alrededores de los estadios por hablar otro idioma. Programación repetida hasta el hartazgo.   
Pero eso no es lo peor. Lo peor son las publicidades de Quilmes. Cada mundial espero la publicidad de Quilmes para saber con que se vienen.  Son buenas. Son efectivas. Cada vez mejores. Explotan en nosotros esas cosas que asoman en estos momentos y que nunca nos damos cuenta. Pertenencia creo que se dice, un maquillaje del patriotismo.  Nos hacen creer que le vamos a comer el hígado a Brasil en la final pero siempre nos volvemos en octavos. Cada vez más efusivas.  A mí, que todavía me emocionan varias cosas, las detesto por ser casi perfectas. Ahora Dios nos habla y nos dice que los de abajo también juegan. Que cree en nosotros. Que somos el pueblo elegido. Que manga de desgraciados, mi humilde reconocimiento a los creativos publicitarios.  El resto de las empresas están bien atrás, no largan. Los relojes siguen en cuenta regresiva. Mientras tanto, Santa Maradona pide fútbol.  Y el resto le responde con  Mundial.  
Segundo a segundo, como una pequeña muerte, los días nos acercan al partido ese entre Samoa y Pakistán que tanto estamos esperando. Partidos que nunca miraríamos ni en nuestros sueños más revulsivos se vuelven parte de la rutina mensual de los junios. ¿Qué Samoa ni Pakistán clasificaron? Disculpen, todavía no tengo mi fixture ni sé cuál es el grupo de la muerte. Menos que menos estoy al tanto de quienes nos tocarían en caso de pasar a segunda ronda. Ni la diferencia horaria. Quizás estoy perdido aunque abundan los informes especiales de los 32 equipos que llegan al mundial. El mejor de todos es el de la Barcelona. Abunda el mundial. Pero de fútbol nada. Santa Maradona pide fútbol.  Y los argentinos un título. Y un LCD. Te los tiran por la cabeza. En Cincuenta cuotas. Fuera de joda. Es una verdadera ganga. Todos especulan con la inflación de acá a dos años. No pagás nada, agarrá viaje. 
Esta indiferencia que vivo ante el mundial me sorprende a mí mismo. No me compré un LCD. Ni siquiera como Mantecol, que se anda chamuyando chinos y jamaiquinos para que nos hagan el aguante.  Ya ni discuto los candidatos, por ejemplo. No tiene sentido, todos saben que primero, siempre, está Brasil y resto dos escalones más abajo. Pero los periodistas siguen preocupados por el tobillo de Messi. Así y todo no puedo estar ajeno a lo que pasa en la selección.  Lo único que me prende fuego es que han llevado a Verón para que, encima, sea el guía de Messi. Así va a terminar el pibe. Zafamos del Capitán Frío pero del pirata no, que se le va hacer. A los únicos que banco son a Tevez y a Mascherano. Aunque no tenga Twitter. Y a Palermo carajo.  
Los relojes corren y los días avanzan pero el misterio sigue en pie: ¿Qué piensa el Diego? Santa Maradona pide fútbol y los periodistas hacen la vista gorda. No hay data entonces aparece el sexo y asado en la tapa de Clarín.  Santa Maradona pide fútbol y el resto quiere otra cosa. El DT les tapa la práctica, no les larga prenda. Y todos se siguen preguntando si al pibe del Barcelona le seguirá pesando la camiseta argentina.  Encima no hay amistosos. Y eso es otro problema. No saben si es bueno o no jugar amistosos antes del Mundial. Ahora todos adoran a Mourinho. Entonces es obvio que no quieren fútbol.  Y se siguen sumando los barrabravas en Pretoria. Qué cosa ¿no? Habrase visto. Como si nunca hubiese pasado.  
Los cronómetros siguen atrasando  o adelantando, ya no sé bien. Confieso que el fútbol es una de las cosas de las que menos sé. No puedo de hablar de táctica y estrategia. Soy horrible, lo reconozco. Por lo menos no miento ni ando a los gritos en los bares.  Simplemente lo veo y con eso me alcanza.  De vez en cuando sigo algún partido de Unión pero nada más. Lo poco que sé de posiciones lo aprendí del Pro Evolution Soccer a diferencia de mi hermano, que sigue escuchando los partidos por radio y que gracias a él conocí la genialidad de Víctor Hugo, tan clarividente el uruguayo. Yo no sé nada. Pero sé que no quiero a Mourinho. No quiero ese fútbol, admirable desde lo táctico por su funcionamiento y rentabilidad pero que da poco a la gente. Incluso creo que Mourinho y Real Madrid es una contradicción de términos solo posible de suceder en contextos de exitismo y búsqueda de resultados.  Al parecer eso es lo que quieren.  
Y en el medio de todo este negocio están las ilusiones y las expectativas  de la gente. No lo niego, hace falta un título y para conseguir un título es necesario ganar. Pero no me come la cabeza ganar como sea, no me seduce el dramatismo con el que se vive el fútbol por estas latitudes. Me revientan las injusticias, como a todos. Por eso me gustan Borghi y Cappa. Sería hermoso volver a ganar un mundial con el as de espadas jugando para vos. Santa Maradona pide fútbol. Yo no le pido tanto, solo pido que jueguen a la pelota. Y que me dejen verlo por Canal 7, ¿puede ser?

P/D: aquí les dejo un regalito

3.6.10

Fuera de Serie

Ricardo Gutman

Hace un tiempo explayé mi "frustración" porque el Pancho no me conseguía la Barcelona. Nobleza obliga, debo reconocer que el Pancho es un fuera de serie porque desde la edición 187 la Barcelona llega a San Cristóbal y ya no tengo que esperar un viaje a Santa Fe, que mis hermanos me la traigan cada vez que sale o molestar a Paola Lagger y Guillermo Quiroga para conseguir un número. 
Una vez más el Pancho logró lo imposible. Para aquellos que quieran comprarla peguense una vuelta  por el kiosco de Francisco Bassano a media cuadra de la escuela Belgrano, por calle no me acuerdo el nombre entre Pueyrredón y Chacabuco y la encargan. Si está cerrado le tocan el timbre de la casa. Y si no pregunte a los vecinos, que tanto joder. Mire si se la va a perder.

P/D: No la lea en lugares públicos, la gente no entiende porque una persona se puede reír sin ninguna razón aparente. No intente explicar la razón de su risa, para que se va a gastar. Disfrute, que para eso está  


29.5.10

El sol del 25

Ricardo Gutman

La verdad, no me gustan los actos. Pero existen. Y hay que ir. Y cubrirlos. De hecho fui, estuve toda la mañana cubriendo el Bicentenario en San Cristóbal e hice la crónica de rigor. No echo la culpa a los demás, es toda mía. Es que me pongo muy fastidioso. Es todo muy armado, no solo en los discursos. Y nunca salen como se planea. Pero me quedó algo adentro zumbando después que envié el mail a la gabi con la crónica para la página. Me quedé como incompleto, podríamos decir. Y me dieron ganas de escribir.
Mi madre no movió el tele en todo el fin de semana de canal 7 y Chiquito empezó a avisar que lo poco que se hacía para “celebrar” el Bicentenario en la ciudad se postergaba por las condiciones climáticas. La bronca me empezó a subir a medida que avanzaba la tarde y se posaba la noche. En realidad había empezado mucho antes, desde que conocí el programa del bicentenario.



Me pareció poco. Y encima ahora Chiquito avisaba que se suspendían las actividades mientras la tele no dejaba de pasar la fiesta de la 9 de Julio. Me dije, me prometí, y espero cumplir, que para el 2016 voy a estar ahí. Hubiera estado bueno un encuentro coral, de esos que se hacían cuando yo era chico en la Casa de Cultura. Hubiera estado mejor que reabriesen la Casa de la Cultura con un encuentro de Coros un día, con El Riel presentando nuevamente (y con éxito seguro) El Viaje al otro día. No sé. Cosas que se me ocurrían en esos momentos de aburrimiento frente a la compu. Luego me di cuenta de que no teníamos coro. Ni hablar de Casa de Cultura. Un Te Deum, un acto oficial y un desfile. Y a la noche la inauguración del Cacho.
Salí de casa a las 9.15 del 25 de mayo de 2010 rumbo a la plaza Rivadavia para instalarme en las inmediaciones. No hacía frío pero estaba fresco y me abrigué. Las banderas en los frentes de las casa me pusieron de buen humor. Llegué a la plaza a eso de las 9.30 y el Te Deum seguía. Como lo vi al Aldo filmando entré a la Iglesia en plena ceremonia, justo antes de que empezase la oración del Te Deum. Al igual que el 95 por ciento de la gente presente en la parroquia no conocía ni una palabra de la oración y para no hacer karaoke con los papelitos distribuidos entre los bancos con los himnos me persigné y salí del templo. No fui el único.
Afuera los policías cercando la plaza y el sol empezaba a asomarse. Para variar prendí un pucho. Las primeras delegaciones de las escuelas deambulaban  por los pasillos de la plaza sin saber donde ubicarse. La gente salió de la parroquia derecho para la escuela Rivadavia y el Aldo me hizo notar lo lindo del arreglo en la entrada. Los guardapolvos ya dominaban la plaza entonces se largó el chocolate y los bollitos. Sin chocolate caliente y bollitos no hay 25 de mayo, ya se sabe. La ceremonia no pintaba empezar a la brevedad, acto seguido fuimos al SUM de la escuela para ver que ocurría en el cabildo. Gente. Maestras, maestros, políticos, funcionarios y oficiales se saludaban frenéticamente mientras los pibes de tercer grado hacían fila afuera en plenos preparativos de la chacarera que brindaron a los presentes. “Todavía no tienen esa vergüenza de los actos” pensé mientras los veía bailar y recordaba el día en que tuve que cantar en pleno escenario de la 411 en séptimo grado. El himno de la alegría si no me equivoco. En coro. Mi parte fue desastrosa. Estaba cambiando la voz. La embarduné completa. Mal mal. Adiós carrera de cantante. Lo peor fue que nadie me arrebataba el micrófono. Creo que ya aclaré que no me gustan los actos.
Apenas terminaron de bailar los chicos salimos del salón. Adentro los dirigentes seguían a chocolate y bollitos. En la plaza las delegaciones invitadas tímidamente tomaban su lugar. Los policías municipales iban de un lado al otro y siempre llegaba alguien nuevo que ubicar. La gente se iba amuchando en círculo, buscando la sombra. Para las 10.30 me di cuenta de dos cosas: que la bandera del escenario no estaba cosida sino que la franja blanca de la bandera tímidamente se superponía a la azul gracias a unos alfileres y que me había abrigado demasiado. Mientras el Aldo acomodaba la cámara tomé unas fotos de la convocatoria, como para decir que hacía algo. Filmé lo que pude, así salió.

Como para darle tono, folclore de fondo. Di gracias cuando Jorge Arta empezó a hablar. De reojo vigilaba la bandera y veía que no había mucho viento. Una lástima, porque sin viento no se luce tanto una bandera. Y entró la dirigencia. El intendente Rigo, el Presidente del HCM Cattaneo, el Juez Tallarico y la delegada regional de la región IX de Educación Alicia Torassa, que se pegó una vueltita por San Cristóbal, saludaban a cada una de las delegaciones mientras que el resto de los funcionarios tomaba su lugar en el frente. El himno le dio un poco de vida a la ceremonia y la bandera empezó a flamear, tímida en el mástil.
Cuando llegó la inevitable hora de los discursos agradecí la brevedad, un poco politizados quizás. Rigo habló de los desafíos en materia económica que esperan a la ciudad y Michlig de consenso en tiempos de crispación, palabra de moda en los últimos tiempos. Siguiendo con el rigor, la posta la tomó el pericón. La pericia de los bailarines para moverse en un espacio reducido como el escenario de la plaza despertó mi admiración, aunque debo reconocer que mientras los miraba pensaba que si bien es la danza nacional (que no creo que muchos sepamos bailar, o al menos nos acordemos de cómo se hacía) habrá sido bien difícil chamuyarse una piba al ritmo del pericón.

Así y todo faltaba emoción. Como lo mejor en esos casos es prenderle fuego a algo, el intendente seleccionó a un grupo de niños presentes y los llevó a prender una antorcha que simbolizaba el sacrificio y el honor de tantos hombres que forjaron nuestra patria y lucharon por la soberanía. Mientras el grupo avanzaba yo maldecía no tener un lugar donde dejar la campera. De cortina creí escuchar la música de Piratas del Caribe. Quizás fue el calor.
Y el acto terminó para darle lugar al desfile, que no empezaba nunca a causa y efecto de un corte de luz en Arrufó. Daniel Callicó arregló el imprevisto con un generador propio. Debo reconocer que había gente en el desfile, pero la absoluta mayoría del lado norte de Alvear, donde se encontraba la sombra. A esas alturas mi temperatura corporal me impedía pensar. El Aldo acomodaba las cámaras para filmar el desfile que nunca empezaba y me acercaba unos mates. Chiquito arengaba a los abuelos del hogar Alma a que moviesen las banderas, todo a capela. Y el desfile no empezaba. Y las autoridades en el palco. Ya había pasado el mediodía día y el sol me incendiaba. Arrancaron los equipos, se hizo la luz y empezó el desfile.
No tuve mejor idea que filmarlo con mi cámara fotográfica del lado sur de Alvear, donde el sol pegaba con más fuerza. Y pasaron las escuelas, los clubes, los bomberos, la Municipalidad, la policía, las colectividades,  los bomberos nuevamente, la Sociedad Rural y sus caballos y los Ex Combatientes de Malvinas, lejos los más aplaudidos y honrados de la reunión, entre otros tantos que seguro en el esfuerzo de nombrarlos me olvidaré. Así cuarenta minutos. Y no hubo suelta de globos ni de palomas ni siquiera de esos papelitos satinados que tiran en las finales de la Champions cuando un equipo sale campeón y que quedan tan lindos en el aire pero que después hay que barrer. Terminó y nos fuimos mientras Chiquito en el altoparlante aseguraba que esto quedaría en la historia gracias a las cámaras del cable.
Cuando llegué a casa lo primero que hice fue tomar agua, comer asado frío y prender la tele, obligatoriamente por decreto en el 7. En Buenos Aires era otra cosa. No recuerdo bien que hice a la tarde, salvo cargar algunas fotos para la web y bañarme para asistir a la inauguración del Cacho. Pero eso es otra historia.     

1.5.10

MANIFIESTO BLOGUERO CONTRA EL ABUSO DE "ARTEAR"

República Argentina, mayo de 2009


Blogueros políticos y económicos de la República Argentina, agrupados sin distinción de simpatías partidarias, repudiamos el abuso de propiedad en que está incurriendo Artear S.A., impidiendo la difusión de videos que contienen entrevistas y declaraciones de funcionarios públicos y personalidades relacionadas al quehacer político de nuestro país.

En este sentido, y bajo la excusa de proteger derechos de Copyright, Youtube elimina, a instancias de ARTEAR S.A., los contenidos audiovisuales que, pese a ser generados y transmitidos por sus señales, incluyen información de carácter público. De esta manera se cercena la libertad de difusión de la información de interés ciudadano, con grave daño a la libertad de expresión. Un grupo concentrado de medios de comunicación pretende así controlar no sólo la generación sino también la circulación de la información política en el país, interfiriendo en los contenidos elaborados por medios de comunicación independientes.

Por esto, solicitamos que restablezcan las cuentas y los videos injustamente eliminados y se garantice la libertad de difusión y circulación de la información de interés ciudadano tal como lo expresa la Ley de Propiedad Intelectual (Ley 11.723) en su Artículos 27 y 28.

Nos dirigimos a todas las instituciones y personalidades del país y del exterior que defienden la libertad de expresión y de difusión de informaciones solicitando un claro pronunciamiento en defensa de los blogs afectados (Mundo Perverso y Registromundo) y para poner fin a este tipo de maniobras antidemocráticas, que privilegian los intereses corporativos por sobre los derechos de los ciudadanos.

extraído del blog Blogueros por la libertad. Si querés sumar tu adhesión hacé clik aquí

29.4.10

El Almirante ya tiene quien le asfalte



Ricardo Gutman
Quien diría ¿no? Cuando recibí el parte de la sesión del concejo supuse que sería otra sesión común, normal, aburrida. El parte no rezaba nada del otro mundo, nada que nadie esperase en el corto o el mediano plazo, salvo una declaración de interés del XXXIII Seminario de Tanatología por parte de la Asociación Mutual de Socorros Funerarios. Las multitudes no se agolparían a las puertas del concejo para saber que es lo que pasa. Otra sesión más, me dije. Grueso error. Es que las costumbre va tiñendo todo del mismo color, unívoco y cansador. Muchas veces la política es así, quizás sus aristas más desalentadoras, las que alejan a la gente de algo que en verdad debiese interesarle. Pensaba en la necesidad de un quinto concejal, uno que no respondiese partidariamente ni a uno ni otro bloque. Pensaba en la posibilidad, la simple posibilidad de que la elección anterior hubiese arrojado un 2-2-1, un 3-4-3 con doble cinco, nunca todos atrás y Dios de 9… perdón, me estoy yendo de tema. Pensaba en esto camino al concejo, mientras cruzaba las vías dejando atrás la estación. Quizás fuese más divertido, quien te dice. Me equivoqué, que le vamos a hacer. Falta de experiencia quizás. Todavía no aprendí (ya es hora de que lo aprenda) que cuando se discute dinero las cosas toman siempre otro color. Dicen que el dinero no hace la felicidad pero…


La sesión
El mensaje Nº19 de la sesión del miércoles 28 de abril adjuntaba un proyecto de ordenanza aprobado en comisión por mayoría para pavimentar las arterias norte y oeste de la Plazoleta Almirante Brown. El proyecto es una inversión municipal de 300 mil pesos que se solventará con los montos del Fondo de Pavimento y Obras Públicas que la municipalidad tiene en su poder. Este fondo fue creado durante la intendencia de Edgardo Martino para llevar adelante las obras de pavimentación de la ciudad con los aportes comunes de los contribuyentes de la ciudad y no puede decirse que no haya sido exitoso. La pavimentación de numerosas arterias durante los ocho años de gestión del Dr Edgardo Martino admiten pocas comparaciones en relación a otras administraciones.
Posteriormente, hará hace unos dos años este fondo fue modificado con el objetivo de hacerlo más extensivo, en vez de abocarse solamente a pavimentación los dineros producto del pago de los contribuyentes también podrían volcarse a Obras Públicas que la Municipalidad considerase necesarias. En su momento el proyecto salió aprobado por la mayoría radical ante la oposición del PJ, quien argumentó que el fondo debía destinarse solo a pavimento y si no era así se debía darlo de baja y crearse otro destinado específicamente a Obras Públicas.
Lo cierto es que en la sesión este proyecto de pavimentación, parquización y construcción de dársenas de estacionamiento denominado Paseo del Bicentenario desató un debate sobre los destinos de los fondos públicos que hace mucho tiempo no se ve en el recinto legislativo. El concejal Marcelo González tomó la palabra desde el oficialismo señalando su beneplácito ante la aprobación del proyecto que calificó de estratégico al ser arterias que si bien son pequeñas mantienen un tránsito intenso, contienen una cantidad de movimiento considerable por día en el centro de la ciudad y son sede de eventos culturales y deportivos que se realizan en los últimos tiempos de manera asidua.
Las justificaciones de González encendieron las críticas de la oposición y la concejal Carolina Morel tomó la palabra adjetivando al proyecto de ridículo por considerar que hay otras obras que llegado el caso bien podrían realizarse con los dineros de este fondo. “No nos sentimos afectados por el ripio” afirmaba la justicialista en un principio y refería que hay otras prioridades como el acceso a escuelas e instituciones o la pavimentación de calles ya aprobadas por el cuerpo legislativo. En cuanto al uso de estos fondos pidió que para otorgar mayor transparencia en las contrataciones estos trámites se mandasen ad referéndum del concejo.
Seguidamente tomó la palabra Cristian Cosentino, apoyando las palabras de su compañera de banca y aseguró que el empedrado de la plazoleta es un valor histórico de San Cristóbal cargado de significados como el de las viejas fiestas del Día Nacional de Ferroviario. Después de afirmar que hoy por hoy está venido a menos el edil cuestionó el accionar municipal ya que a su criterio si las finanzas de del municipio no están pasando su mejor momento “es deber mantener lo que hay, con un mejorado manteniendo lo que hubo siempre alcanza” y propuso usar esos fondos para pavimentar calle Laprida y así proveer de una entrada pavimentada al SUM de la escuela Santo Domingo y al Jardín 189. A su vez destacó que es necesario supervisar mejor las juntas de dilatación del pavimento, los baches en el asfalto y mantener en buen estado las calles existentes en distintos puntos de la ciudad.
La respuesta del bloque oficialista no se hizo esperar y el siguiente en recoger la posta fue el concejal Marcelo González. González destacó la supuesta “coherencia” del bloque opositor al oponerse y obras y seguir la línea marcada la sesión anterior de no aprobar el presupuesto municipal y en su momento al fondo en cuestión y atacó a los justicialistas recordando que la gran mayoría de calles pavimentadas fueron obra de la gestión radical ya que “las administraciones anteriores poco y nada hicieron de pavimento” y defendió su posición de considerar a esta obra como estratégica, “quizás los concejales no se hayan percatado, a lo mejor no han venido a los últimos eventos culturales donde se ha reunido 2.000, 3.000, 4.000 personas, cuando hablamos de beneficiarios hablamos de la gente que concurre directa e indirectamente a esta parte de la ciudad” aseguró el ex Presidente del Concejo.
A continuación la encargada de exponer su punto de vista fue la concejal Flavia Burella, quien fue tajante con Cosentino al decir que “no se puede tildar de histórico al ripiado en ningún lugar porque es lo mismo que decir que el ripiado de las calles que actualmente lo poseen es histórico y por eso no se van asfaltar, aquí estamos hablando de mejorar la infraestructura de la ciudad, es claro que existe una lógica de obstaculización de este bloque respecto a todo lo que es el avance de nuestra ciudad”.
La respuesta justicialista no se hizo esperar. Cosentino aseguró no desconocer el tráfico y la importancia del sector pero pidió al concejo que se autorice a realizar obras aprobadas anteriormente a su juicio más necesarias que el Paseo del Bicentenario. Redoblando la apuesta, Morel subió de tono un debate que no venía siendo para nada amistoso. “La concejal Burella acaba de decir que nuestro accionar se caracteriza por obstaculizar y la verdad que me causa gracia porque realmente jamás podríamos obstaculizar siendo la minoría” afirmaba la concejal y continuó de manera aún mas dura: “Cuando hablan de que el Fondo de obras no podemos presentar ordenanzas porque no lo aprobamos… nosotros vamos a presentar los proyectos que queramos y consideremos necesarios, les voy a recordar que en su momento el fondo para obras (menores) no era para comprar máquinas y dibujaron una ordenanza y compraron con ese fondo máquinas, entonces no nos pongamos detallistas porque después estamos hablando en concreto del tema de las obras, aquí estamos insistiendo en la necesidades que la gente ve, tenemos otras obras a realizarse con este fondo, no nos quieran vender una cosa por otra (…) ¿nos quieren hacer quedar como estúpidos?”.
Oscar Bianchi fue quizás el más medido en sus palabras luego de los dichos y las facturas pasadas de bloque a bloque, posicionándose en la línea de lo expresado por sus compañeros de bloque y aseguró que “siempre hay prioridades que aparecen como bien nombraban los concejales del PJ” pero dejó en claro que obras como el Paseo del Bicentenario son estratégicas y la comparó con la pavimentación de calle Belgrano ya que sirvió para descongestionar el tránsito de calle Caseros y esta obra organizaría el estacionamiento céntrico. Por último Cosentino cerró las alocuciones dejando en claro que en su opinión muchos vecinos le han hecho llegar la queja de que no quieren esa obra, “quizás el intendente escucha lo que quiere” culminaba el justicialista.

Y después
Si el grabador no me miente tengo al menos 20 minutos grabados de este cruce de opiniones. La cosa terminó como se preveía y en 15 días a partir del miércoles hay tiempo para abrir el registro de vecinos opositores. Espero que la gente vaya y opine si está en desacuerdo. Acto seguido se aprobó por unanimidad la declaración de interés del Seminario de Tanatología y partimos cada carancho a su rancho.
Y después de todo ¿quién tiene razón? Creo que los dos, aunque el problema de todo esto sea el de las formas, tema que amerita extensos párrafos. Es verdad, puede ser que existan otras prioridades, si me apurasen propondría que pavimenten Lassaga, Bolívar e Iturraspe, las contiguas al Liceo Municipal Ángela Peralta Pino y a las vías que desembocan en la ruta 39, parquizaría, plantaría árboles –unos lindos lapachos- y extendería el circuito de Trabajadores y Belgrano del Ferrocarril unas cuadras más. Quizás usted quisiese luminarias o veredas en su barrio. O desagües. O el Paseo del Bicentenario. Pero hay que encontrar argumentos más consistentes para fundamentar las mejoras de un fondo que es de todos, un fondo común.
Por otra parte, si es un fondo común ¿lo lógico no sería consultar a los contribuyentes? Muchas veces las necesidades de los vecinos difieren en mucho de lo que analizan los dirigentes. En vez de una lista de opositores ¿no sería más positivo una lista de propositores? Simples propuestas. Por lo pronto el asunto quedó zanjado, quien sabe que deparará el próximo miércoles. Lo cierto es que ahora el Almirante ya tiene quien le asfalte.


26.4.10

lo que pasa es que no entienden la flema inglesa





















Ricardo Gutman
Ese es el beneficio de ser un mortal común, que la mayoría de las cosas que los ingleses dicen en este informe diplomático se escuchan en la calle, cuando no cosas peores, y nadie se rasga las vestiduras por el Papa o algún sacerdote, incluso el ingenio popular es tanto o más "ocurrente" que estos diplomáticos ingleses. Lo cierto es que se armó un lindo quilombete diplomático que no llegará a más porque el Vaticano, como ya se sabe, no tiene Fuerza Armada. Lo mejor es que no sabemos quien escribió las bromitas en el informe, salvo que es un "idiota" y que lo más probable es que ahora esté trabajando en Alaska o en el barrio Plumas Verdes. Pobre tipo, lo acompaño en el sentimiento. He aquí el link: http://www.clarin.com/diario/2010/04/26/um/m-02187893.htm



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