13.1.10

Postales de acá

Por Ricardo Gutman

Como una cosa lleva a la otra y lo que me sobra es tiempo (cuac!) y dinero (cuac!x2) tarde o temprano la cosa tenía que terminar en esto.  Postales de acá es otro lugar de expresión, otra manera de ver la ciudad y la región, que ojalá no sea sólo la que mi cámara pueda captar si no la de un conjunto que quiera mostrarle al resto de la gente que deambula por esta web tan inmensa las cosas hermosas que nos rodean y que por acostumbramiento o rutina simplemente nos olvidamos de ver.
Lejos, bien lejos estoy de ser fotógrafo, me conformo conque lo que quiero mostrar se encuadre dentro de las 2.4´´ del LCD de la cámara. Espero que lo disfruten y lo hagan crecer con sus aportes.

11.1.10

Elda siempre tejía




Por Ricardo Gutman
Este texto tendría que terminar diciendo que Elda Alma Cremona falleció el día x a las xx.xx horas a la edad de xx años. Pero llegado el caso no importa saber que ya no está. ¿Por qué destacar la muerte de una persona si lo importante fue su vida? Lo importante fue que vivió, que estuvo, que estuvo acá  y que no pasó desapercibida. Que hizo lo posible y lo imposible para conseguir sus sueños. Y que se animó a vivirlos a pesar de los riesgos.

Yo la vi una sola vez, en un homenaje que le hacía el Partido Justicialista por haber sido la primera afiliada peronista. Como usualmente me pasa, yo conocía de nombre a la Srta. Elda Alma Cremona, la sabía motor del Hogar de Ancianos Alma y que había sido profesora de Dibujo en el Nacional, pero nada más. Lo poco que sé de ella me llegó del testimonio directo de Nelva Sosa y de la obra de Alberto Rodríguez Vidi, Alma de Luchadora (2002), una excelente recopilación de su vida que bien merece una reedición y que llegó a mis manos por intermedio de la mismísima Nelva Sosa.
Para no faltar a la verdad, para empezar, debo decir que Elda Alma Cremona nació el 24 de febrero de 1922 en Rafaela en una familia de inmigrantes italianos oriundos de Rivarola, provincia de Mantua, que escapaban de la guerra y que era la menor de tres hermanas. Y así y todo quizás no diga mucho. Quizás no sirva. Quizás no alcance. A lo mejor las cosas se llenen un poco si digo que hasta el 15 de octubre de 1945 vivió en Rafaela, hizo sus estudios primarios e ingresó a la academia de Dibujo y Pintura incorporada al Liceo de Bellas Artes de Rosario de la cual se recibió con el título de Profesoras de Artes Plásticas. Quizás ahí esto que quiere ser una semblanza tome su rumbo, ya que esa circunstancia trajo a Elda para estos lares.
Llegó un 15 de octubre de 1945 y aquí, en San Cristóbal, comenzó su carrera docente en el Colegio Incorporado Yapeyú, que luego sería el Colegio Nacional N° 40 Mariano Moreno, dictando clases de Dibujo e Historia del Arte. Docente, artista plástica, escritora, periodista, militante política, gestora cultural, peronista de alma, trabajadora social, funcionaria política ad honorem, Elda Cremona fue una mujer activa, una activista podríamos decir. Pero además, y sobre todo, fue un ejemplo.
La historia de Elda Cremona impresiona no sólo por la singularidad propia de su personalidad, de su fuerza y de su empuje sino también por esa capacidad de proyectar socialmente, hacia el conjunto, inquietudes propias, individuales, motorizarlas y concretarlas. Cuarenta y cinco años de de docencia activa con tres cargos diferentes en el mismo establecimiento fueron el germen donde Elda encontró en sus alumnos y ex alumnos esos grupos de trabajo que ella conseguía  amalgamar con admirable cohesión.
“Siempre trabajaba con sus ex alumnos” decía Nelva Sosa, ex alumna y amiga. Todo giraba bajo su órbita, era ella quien coordinaba las actividades, siempre pensadas para el bien social. Como sus libros. Elda editó seis libros,  todos publicados en la vieja imprenta Atenas: Mensaje de abril (1970), Prosa de un otoño (1972), Caravana de sueños (1973), Tiempo de estrellas y hastío (1975), Teatro pequeño – para niños- (1985) y  Este largo camino (1986) fueron sus obras, todas financiadas por ella misma. La ausencia de mezquindad se ve reflejada en el destino de estos emprendimientos editoriales: “quizás no se sepa pero ella destinaba la recaudación a instituciones de la ciudad” recordaba Nelva.
Mujer activa y amante de la belleza, era sumamente sensible aunque por fuera no lo demostrase. Su casa era el punto de reunión obligado para todos aquellos amantes de la cultura que querían disfrutar de charlas sobre distintos temas. Siempre se hacía una fiesta, un encuentro, donde Elda cocinaba para todos (“la cocina era una actividad que le gustaba” rememoraba Nelva) y en su mismo hogar fundó el Museo 15 de octubre en 1976, donde hasta hoy se encuentran óleos y acuarelas de Elda y sus alumnos, además de guardar recuerdos de artistas reconocidos como Quinquela Martín, Francisco Ramoneda, Horacio Guaraní y Rubén Durán entre otros. Hoy esa casa es propiedad de los sancristobalenses ya que Elda dejó establecido en su testamento que quedaba en posesión de la Municipalidad para el uso público.
Colaboró para el Diario La Opinión, desempeño tareas ad-hoc en la secretaría de Cultura de la Municipalidad de San Cristóbal, fue Presidenta de la Biblioteca Popular San Martín, transformándola en un espacio de debate cultural, sus letras fueron llevadas por el país de la mano del pianista Rubén Duran, su amor por las cosas bellas la llevó a recorrer el país y el extranjero y su curiosidad incursionaba en cuanto cursillo se presentase, desde parapsicología a taxidermia.
Pero quizás la obra más importante en una vida plagada de dinamismo sea la concreción del Hogar de Ancianos Alma, otra expresión cabal de la personalidad de Elda. Cómo ya se ha dicho, Elda tenía la capacidad proyectar en el conjunto las necesidades personales y el hogar de ancianos es la muestra más cabal de esta “pobre e indefensa mujer”, como ella se solía definir, que nunca paró de generar y movilizar y el hogar es una muestra más de esa preocupación que Elda tenía sobre sí, basada en su realidad y en su historia. Elda se preocupaba mucho por su vejez, que intuía que no iba a tener a nadie que la cuidase y pensaba que a su vez había muchos en su situación entonces decidió, una noche que juntó a su grupo de amigos y ex alumnos, comunicarle la idea a los demás. Ya había plantado la semilla.
Y es así que algo que nació en 1980 en 1987 ya estaba instalado en un edificio que anteriormente perteneció a Rentas de la provincia, luego de innumerables beneficios y muchísima colaboración local, que quizás en un primer momento desconfió pero que luego apoyó al ver la seriedad del proyecto, el mismo lugar donde ella pasó los últimos años por propia decisión.
La pregunta es, cuanto menos, inevitable. Hasta da vergüenza hacerla pero es absolutamente necesario: ¿cómo hizo esta mujer para hacer todo lo que hizo? Tres cargos docentes en el mismo establecimiento no dejan mucho tiempo libre, la misma actividad docente es agotadora. Y después pintar. Y escribir. Y generar. La respuesta, creo, viene por otro lado.
“Ella siempre decía que tenía las manos vacías pero yo creo que tenía las manos llenas de bien” me decía Nelva mientras veíamos las fotos y los reconocimientos que, gracias al destino, se le hicieron en vida. Elda Cremona se sentía vacía, seca. ¿Por qué una mujer así sentía eso? “Ella siempre añoró el amor, tuvo el amor, el amor con mayúscula y no llegó a nada y quedó sin hijos, soltera, con un amor de toda la vida, un hombre muy bueno que la quería mucho al que le dedicó poemas pero que no pudo ser … ella decía que su vida era seca”.
Parece mentira. Tranquilamente uno puede considerar que si algo no era la vida de Elda Cremona era precisamente una vida seca. Pero esos dolores siempre están y nunca cicatrizan. Al fin y al cabo todo es amor, un amor que no fue, cosas que no se cumplieron pero quizás esa misma angustia y soledad tuvieron que salir por otro lado y dejaron un legado que mucha gente quiere continuar. Hoy Elda ya no está, se fue de viaje. O quizás no se fue y anda por ahí con su paraguas, su cartera y sus agujas de tejer por encima del cierre de la cartera. Porque Elda siempre tejía. Como Penélope, pero al revés.  




























7.1.10

CASANDRA: esperta en adivinansas

Por César Bruto *



Todo el que quiera istalarse con un consultorio de adivinansaS tiene que luchar con 2 contras muy serias: el allanamiento de la polisíA (cosa inposible de adivinar porque nadies sabe jamás qué cosas hará la polisíA), y que la clientela no tenga confiansa en los augurios del adivino. Y contra esos 2 inconvenientes tuvo que luchar casandrA, la hija de príamO, aquel que perdió su trono a causa de un tremendo insendio que no pudo ser sofocado a tienpo.
Se sabe que la seniorita casandrA tenía un privilejio enorme: podía antisipar el futuro de todas las cosas, indicando en forma infalible el día y la hora en que susedería cualquier acontesimiento(1). Y esa virtú tuvo su orijen en que siendo casandrA saserdotisA de apolO había sido dotada del don de la profesía, hasta que un día la tipa enpesó a conpadrear con sus poderes y a ser indiscreta con sus adivinansas, y entonses la condenaron a lo peor que puede ser condenado un adivinO: ¡a que nadies le llevara el apunte en sus pronósticos, o sea masomenos lo mismo que haora le ocurre al odservatoriO meteorolójicO que cuando anunsia buen tienpO todo el mundO sale con piloto, y viseversa.
Era inútil que la pobre casandrA se arruinase el órgano produbtor de la voz (la larinjE) tratando de ser escuchada por sus parientes y amigos...
-¡Tené cuidado, no te metás! -le dijo a su padre, cuando los sitiadores de la siudá de troyA le ofresieron de regalo un tremendo caballo de madera-. ¡Mirá que te van a meter la mulA!
-¡Ja ja ja ja jaja! -contestó el reY troyano y padre suyo como ya digimos-. ¡Dejate denbromar con tus adivinansas!
¡Y si no fue sierto lo que desía casandrA, que venga homerO y lo diga!
Llena de tristeza, porque sabía todo lo que iba a suseder, la muchacha llegó a misenaS como esclava del reY agamenóN, que regresaba triunfante, contento y con grandes proyebtos para el futuro... Y la casandrA hubiera querido desirle a gritos: "Dispará, que vas a morir asesinado! ¡No volvás a tu casa, que tu muger tengaña con el amigo mas fiel!", pero se calló la bocA y dejó que la marcha de los acontesimientos siguiera su curso por el férreo camino de la fatalidá... Y agamenóN fue asesinado, como es del dominio público; y casandrA -¡y eso tanbién lo sabía!-, fue asesinada cuando le llegó el turno.
Triste final el de algunas adivinaS: ¡cuando no las persigue la polisíA, las revienta el esetisismo de la jente!



NOTAS: (1) Todo en el mas alto nivel, sentiende, o sea que casandrA no daba datos para las carreraS de caballos, ni para la lotería, ni la quiniela ni nada.

* de "brutaS biografiaS de bolsillO".  http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Warnes_(César_Bruto)

2.1.10

Adivinanza 2.0

Nueva versión de  un entretenimiento milenario. La idea es simple: mire la foto. Mire muy bien. Y ahora responda la siguiente pregunta: ¿Qué libro es el que está en la foto?. Puede dejar las respuestas en el cuadro de comentarios, no hay premio alguno pero, si le alcanza, se ganará mi admiración. Para más detalles haga click en la foto.


31.12.09

Rosario tan ella


Mirar a Rosario es estar frente a esas preguntas magníficas, de esas que admiten todas las respuestas o ninguna. Recuerdo los primeros tiempos en que la conocí. Callada, reservada, observadora, no parecía una nena de once años. Es verdad, nunca fue igual a nadie, quizás por esa porfía tan suya de ser ella misma.
De esos tiempos recuerdo una situación en particular. Generalmente apremiado por los tiempos, llegaba a la casa de Rosario por la siesta con la intención de enterarme de las tareas previstas para esa semana, consultar novedades o buscar alguna cosa. Desde mucho antes de llegar a su casa yo ya anhelaba que Rosario me abriese la puerta.
Me gustaba pensar que me esperaba, tan acostumbrada a mis visitas, saludándome indiferente o fastidiada por haberla despertado de la siesta, poniéndome al tanto de quien estaba o no presente, del  ánimo de Josecito o si tenía que pasar directamente al patio o a la cocina para encontrar a sus padres. Sin saberlo, Rosario me guiaba. Una vez dentro de la casa, me saludaba en la mejilla y yo sabía lo que tenía que hacer o donde se escondían esas cosas que siempre buscaba.  
Históricamente siempre tuve afinidad con los niños, siempre me vanaglorié del hecho de que en quince minutos yo me ganaba la atención de cualquier pibe pero desde un primer momento supe que con esta niña no sería fácil. Tuve que esforzarme. Es que el privilegio de su atención dura sólo un momento, escasos segundos, y luego se pierde haciendo otra cosa, siempre más importante que lo que uno esté pensando. Hay que tener cuidado cuando se quiere hablar con Rosario, pocas cosas le llaman verdaderamente la atención, así que siempre hay que saber de que hablar.
Los riesgos del ridículo son una constante diaria. Ante una persona como ella se corre el riesgo real y concreto de quedar desubicado perpetuamente. Un solo gesto le alcanza para desbaratar cualquiera de tus argumentos. Una simple mueca de su boca sumerge a cualquiera en un mar de dudas. O simplemente una mirada basta para sentirte un estúpido ante una nena, sin entender verdaderamente como pasó lo que pasó o como llegaste hasta ahí.
Conciente de todo lo que pasa, Rosario se sabe única y lo ha aceptado. Y lo muestra en sus cuentos, en su manera de relacionarse con la gente, en la organización perfecta de la compra en el supermercado. Me gusta pensarla como un faro ante el azote de las olas, digna y serena ante el mundo que se licúa y se debate por las cosas más nimias. Mientras los demás encallan, Rosario observa y al decir del estilo del catalán se hace sabia con los errores ajenos. Rosario sabe que hay cosas más importantes, en las que el resto de los mortales no piensa, que merecen su atención y ahí se centra. Las otras cosas, las mundanas, las diarias, en las que uno se embrolla, no las piensa, simplemente las ejecuta, imperturbable, fría, rápida, como quien se saca la caspa del hombro. No vaya a ser cosa que le quiten el tiempo.
Las posibilidades son inmensas y son todas suyas, quien sabe que será Rosario en un futuro pero de una cosa estoy seguro: sea lo que sea, lo que ella elija, la mujer que será Rosario enloquecerá a los poetas y asustará a los hombres mundanos. Dirán cualquier cosa pero no podrán resistirse. No le será fácil. Tendrá que acostumbrarse. Pero le costará menos que a otras tantas que se pasan toda la vida negando lo que son y sufriendo por miedo a aceptarse.
Pueden que pasen muchas cosas, puede que todo lo que digo no se cumpla. Pero todavía falta bastante. Recién recién tiene trece años.


23.12.09

Postales II

Por Ricardo Gutman



Hoy están acá pero ¿alguien me puede decir dónde se los llevan?

22.12.09

Consejos para las fiestas

Por Ricardo Gutman


Cada año lo mismo. Las mismas discusiones. Los mismos cálculos. Las mismas rencillas de siempre. Quizás cambie un poco el menú, los lugares, pero siempre lo mismo. La plata quemada. El Sertal a mano. Las copas de más. Las botellas de más. La comida que sobra para la vuelta del boliche. Que clericó o ensalada de frutas. El turrón cuando ya no te entra más nada. Es por eso que tengo la tentación de escribir unas recomendaciones para que estas fiestas las pases lo mejor que puedas, yo no puedo hacerlo por una cuestión de jurisdicción y jerarquía pero la mayoría de la cosas creo que son lo suficientemente lógicas.

1. Separá bien las cosas: Navidad es para la familia y Año Nuevo es negociable.
2. No comas de más. No tiene sentido. Al mediodía del 25 va a seguir ahí y es lo mejor que puede pasar.
3. Ya te lo dijeron mil veces: no te zarpes chupando.
4. No discutas al cuete, ¿qué sentido tiene pelearse en Navidad?. Si querés dejalo para Año Nuevo.
5. Evitá las películas navideñas, aunque Mi pobre angelito sea un clásico se corre el riesgo de ver a Schwarzenegger en alguna comedia.
6. Apagá el tele.
7. No rompas con los mensajes de texto masivos ni los mails en cadena.
8. Si tu familia es numerosa y todos se juntan en tu casa ya sabés que hacer: alquilá baños químicos.
9. Si salís aprovechá: podés saludar a quien se te ocurra con un beso total es navidad.
10. Juntá paciencia porque te van a saludar en cualquier lugar, cualquier persona.
11. Drogá a tu perro.
12. ¿Viste lo poco que dura el aguinaldo?
13. Desea siempre Felices Fiestas. Es lo políticamente correcto.
14. Si sos ateo, agnóstico o tu religión no se enmarca dentro de la concepción judeocristiana tanta alaraca no tiene sentido. Te recomiendo que disfrutes el feriado.
15. Y si sos creyente te pido un último favor: Matá a Papá Noel. Que vuelva el Niño Dios.  


¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Felices Fiestas a todos !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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