27.5.12

Prejuicio de Monster


Mi primer experiencia, digámosle real, con el animé fue Death Note, serie de la cual hice una sinopsis, una opinión, que si quieren pueden leer como para refrescar la cosa. SuperCampeones, Mazinger Z , Robotech y DragonBall son los animé que más recuerdo pero jamás leí sus mangas. Nunca fui un fanático, digamoslo así. Siempre fue más entretenimiento que otra cosa. Hoy volvería a ver Robotech, ya de grande, para agregarle otras cosas. Es por eso que Death Note estuvo copada de ver, fue el primer animé que miré concientemente que tenía recursos argumentativos más allá de las peleas, las piñas y las maniobras lisérgicas dentro de una cancha de fútbol. Pensar que había gente que creía posible de hacer las maniobras de los hermanos Korioto o que la chilena se hacía girando en el aire y cayendo sobre sus pies cual Oliver Atom. Debo reconocer que estuvo bueno ver Death Note. De ahí a explorar hay un solo paso. Intenté seguir la fiebre con Evangelion pero me dormí. Es decir, me durmió. Un bodrio del cual no hablaré mucho porque no miré mucho más que diez capítulos. En el interín, recomendaciones al por mayor. Internet puede confundirte muy fácilmente. En ese lapso me recomendaron Ghost in the Shell, que vuelva a ver Evangelion o que mire una que se llama Code Geass. Ahora que recuerdo también vi una media boluda de una historia de amor que nunca se realiza de dos adolescentes que se desencuentran o algo así. El pibe va en un tren y hace un frío de morirse y habla sólo y busca a una chica que nunca llega y así sustantivamente diría el chavo. Pero el problema en sí fue Evangelion. Quizás me acostumbré tanto al subtítulo que doblada me produjo algo de rechazo. Quizás Mazinger Z es mi límite en cuanto a mechas. Quizás ya estoy podrido de las peleas sin sentido. No sé. La cuestión es que dejé de ver animés. Hasta ahora, en que empecé a fumarme Monster.

25.5.12

Reivindicación del clima

DSCN2040

Ricardo Gutman

I
Debiese darle la razón a todos y dejar de hacerme mala sangre. De última nadie está equivocado, si algo nos han enseñado es que peleamos por imponer sentidos. En cualquier cosa. Hasta en los inodoros. Y que en esa pelea algunos pelean como pueden, con lo que tienen, desde su humilde u opulento lugar. Y que nos gastamos mucho en esa pelea, nos pasamos la vida peleando, incluso cuando creemos que no peleamos. Que lo hacemos como para decir que hacemos algo porque en realidad tenemos miedo de morirnos y no otra cosa. Porque la idea es llegar a un punto de la vida y mirar para atrás y decir está bien.
Nunca nadie piensa cambiar nada de lo que hizo. Fijate que en el transcurso de los años pensás un millón de veces que cambiarías y que no, que sería bueno pegarla al Quini o al Loto y zafar, pararse. Recuerdo hace unos años, cuando te decían que con un millón de dólares te parabas para el resto de tu vida. Ja. Mirá ahora. Con suerte te alcanza para hacer una inversiones y rezar para que no pase nada que haga caer el mercado inmobiliario o algo por el estilo. Pensás un millón de cosas distintas al mismo tiempo para cambiar algo que cuando llegues al final del camino estás contento de que haya ocurrido así y no de otra manera. Porque son muy pocos los que asumen que quizás se equivocaron. Quizás no nos equivocamos nunca y creemos que nos equivocamos constantemente porque nos han dicho que nos equivocamos constantemente.
II
Dicen que los días están horribles. Húmedos, lluviosos, grises, blancos. Para mí están hermosos. Cómo hago para explicar que los días así también son hermosos y que no tiene ninguna diferencia con otros días. Que son días que te dejan vivir. Quien dijo que el calor es mejor que la humedad. Que está para salir a sacar fotos por ahí, meterse en algún puente, fumarse un pucho y mirar como el humo se espesa en la humedad del ambiente; ver como se va, como se diluye entre el cielo blanco cruzado de gris, sin cables ni postes. A lo lejos un árbol, verde todo verde después de haber llovido, cuando todo es más verde. La tierra húmeda. Quién dijo que estos días son horribles. ¿Son horribles porque no se seca la ropa? Ya se secará. Por más que los huesos te pasen factura, no importa, es como todo, ¿cuántas de las cosas que querés te hacen doler? Y seguís, y no te quejás, y si te quejás se te pasa. Como un día húmedo. Como una semana húmeda. El clima es así. No debieses ni de abrir la boca, simplemente deberías dejar que pase. El clima no existe por vos, existe para la tierra. A ver si te das cuenta. Quedarse tirado mirando como la tarde se va yendo en esa especie de tubo blanco en lo que se han convertido los días, días sin nombre, sin horas sin tiempo, una sucesión de días sin nombre, un día interminable sin nombre con luces y sombras y algún que otro color que cambia sin mayor preferencia, el estado de ánimo del universo, que es el mismo y que cambia cuando se le da la gana. Meter el pie en la tierra húmeda, barrosa, entrarse, resbalarse, dejarse ensuciar por el barro que come la suela de las zapatillas. Caminarla. Deslizarse. Reírse con el suéter forrado de gotas de agüita.
III  
No sé si está bien esto que hago. No sé porque debiese interesarte algo. Lo digo con ánimo de pregunta, con todo respeto. No sé porque leerías esto. Habitar un cuerpo es darle sentido a la materia, es más que incluso lo que hacemos todos los días. Mucho más que movernos, comer y reproducirse. Existen millones de vidas que no viviré y está bien que así sea. Existen y quedan millones de experiencias que no me tocarán ni de cerca. No al menos ahora. No seré, ni soy, algo presuntamente calificable. Y no es vanagloria. No puedo. Se me escapa. Mientras tanto recorro el camino y dejo que el camino me lleve. El camino que se recorre es también algo que define. Y en ese camino no hay tautologías ni palabras confusas, ni sentidos cruzados. Es correspondiente y no otra cosa. Recorrer el camino es definirse, o irse definiendo. Confirmación de que se es lo que se es. Y ser lleva a recorrer ese camino y no otro. No son dos cosas distintas, son dos cosas invariablemente acopladas. Elegir el camino lleva a ser. Lo que sea, en ese momento, en ese lugar. Pido disculpas, pero en este momento estoy más interesado en recorrer el camino que en definirme. Fe ciega. El camino define. Y mientras tanto, en ese devenir, soy. Me develo mientras recorro, mientras devengo. ¿Cuál es la necesidad de definirse, de estancarse?.
IV
Jugar. En el charco mismo, lleno de barro y agua, con los pastos pegados en la cara. ¿Que necesidad de preocuparse por las funciones que se ocupan en la vida si en definitiva no son nunca las mismas? Si la vida es la constante, las funciones son la variable. No hace falta que lo explique, es tan fácil que hasta un adulto puede percibirlo. El problema es que lo acepte. Los niños ya lo saben, por eso juegan. Juega como los chicos, a ser astronauta, a ser bombero, enfermero o piloto de autos. Juega a lo que quieras. Pero no olvides volver. Porque no eres más que lo que vuelve en el momento que dejas de jugar. Como los niños, que vuelven a ser niños cuando dejan de ser lo que jugaban a ser.  
V
Si por mi fuese, jugaría toda la vida a la rayuela. Es impresionante la cantidad de versiones que tiene ese juego. Hasta un libro. Yo jugaría, pasa que los chicos ya no quieren jugar conmigo. Dicen que estoy grande.
VI
Entre todas las cosas que me puedan tocar, entre todas las variantes de la misma situación, espero que la valquiria que me lleve lo haga cantando. Ojalá que la valquiria tenga la voz de Bjork, la voz de una nena de cinco años que hace música jugando y que me lleve así, como quien quiere la cosa, jugando, una tarde como la de hoy.

Un día como hoy ...



Otra lista de cosas que... bueno... ya saben




1. Estoy cansado del tonito mala leche de Majul.
2. Estoy cansado del peinado de Majul.
3. Estoy cansado de tener que pedir los bidones a la COPOS para tener agua.
4. Estoy cansado de que la COPOS sea tan deficiente.
5. Estoy cansado de que se me ocurra una idea copada para esta lista y que se me olvide al toque.
6. Estoy cansado de tener tan mala memoria.
7. Detesto no ser políglota.
8. Detesto no ser inventor.
9. Estoy cansado de atender el teléfono.
10. Estoy cansado de que se me olvide para que sirve el inalámbrico.
11. Estoy cansado de los que quieren cagar más alto que el culo.
12. Estoy cansado del bombardeo mediático.
13. Estoy cansado de que sólo pasen noticias de mierda en los noticieros.
14. Estoy cansado de los noticieros
15. Estoy cansado del televisor.
16. Estoy cansado del zapping.
17. Estoy cansado de la división.
18. Estoy cansado de la resta.
19. No soy inteligente, simplemente puedo hacer cálculos mentales.
20. Estoy cansado de los feed.
21. Estoy cansado de que crean que se de ortografía.
22. Estoy cansado de que me echen la culpa.
23. Estoy cansado de Barone.
24. Estoy cansado de los exégetas.
25. Estoy cansado de los filtros.
26. Estoy cansado de hacer fuerza.
27. Estoy cansado de mentirte con la excusa de no herirte.
28. Estoy cansado de callarme con la excusa de no enojarte.
29. Estoy cansado de pensar.
30. Estoy cansado de juzgar.
31. Estoy cansado de que me obliguen a juzgar.
32. Estoy cansado del puterío.
33. Estoy cansado de ese parloteo constante en la cabeza.
34. Estoy cansado de elaborar estrategias.
35. Estoy cansado de Tan Biónica.  
36. Estoy cansado de que se me seque la bocha.
37. Estoy cansado de copiar y pegar.
38. Estoy cansado de que Macri no se de cuenta de que es intendente de la Capital del país.
39. Estoy cansado del dinero.
40. Estoy cansado de los que comercian con todo.
41. Estoy cansado de los intereses.
42. Estoy cansado de la letra chica.
43. Estoy cansado de la Comic Sans.
44. Estoy cansado de los Consultores Multinivel Online y de los Consultores de Marketing Online.
45. Estoy de los consultores de Marketing.
46. Estoy cansado de que todos los consultores me sigan en Twitter.
47. Estoy cansado de los consultores.
48. Estoy cansado de Fernando Iglesias, el censor de las buenas costumbres.
49. Estoy cansado de los censores.
50. Estos cansado de los cobardes.
51. Estoy cansado de tener que pedir permiso para hacer cualquier cosa.
52. Estoy cansado de las propagandas de Colgate.
53. Estoy cansado del jopo de Guillermo Andino.
54. Estoy cansado del jopo de Mónica Gutierrez.
55. Estoy cansado de los paranoicos.    

22.5.12

Animales Sueltos

Ricardo Gutman

Me gusta el nombre del programa. Animales sueltos. No es un programa que sigo ni que mire, de vez en cuando lo dejo un rato. Me gusta ver como Fantino actúa el interés genuino por algo que no le importa. Esa es la espina de todo periodista, de todo entrevistador: hacer notas que no le mueven el amperímetro. No de la gente, que de última es discutible, sino del que entrevista. Me ha tocado en su momento y es muy feo. Claro que por un buen sueldo lo hacés. No era mi caso. Pero la producción de Fantino estuvo certera en entender que el rubio es uno de los mejores entrevistadores del país. Si no cabe recordar ESPN Estudio, un excelente programa donde Fantino demostraba aptitudes excepcionales para la entrevista. En Animales Sueltos han decidido ir a la entrevista, exprimir eso. Y lo celebro. aunque pase gente como Aldo Rico. Otras veces tenés la suerte de que vaya gente como Gabriel Rolón. No sé si midió o no, pero la entrevista dejó cosas muy copadas.
“Lo que se interpone entre nosotros y la muerte es el deseo” dijo Rolón, que para mí es un tipo con una sensibilidad muy grande, a modo de justificación terapéutica del deseo, del deseo como motor de la vida. De acuerdo a lo dicho por el psicólogo el que no desea es el que cae en un estado depresivo. El depresivo no desea porque percibe la futilidad de las cosas: “para que voy a hacer esto si en realidad me voy a morir”. Y esto para cualquier psicólogo es síntoma de una enfermedad, que de hecho lo es, clínicamente hablando. Pero no por eso es menos realista. Ni menos sincera.

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